Abrazos

901b9f09d9a032cf107475be728919bd

Echando la vista atrás, aún podía percibir aquel olor a azufre que desprendía. Deja que su risa fluya al acordarse del anillo de humo que siempre les rodeaba. Una vez vio una película. Él le abrazaba tan fuerte a ella que parecían uno. Los abrazos. Qué tendrían que a veces se echaban más de menos que un beso en los labios. No existe una fidelidad tan pura como la que sentía por los abrazos. Pero no valía cualquiera. EL abrazo tenía nombre y apellido. Hoy se cumplen 8 años desde la última vez. Y aún sigue pareciendo ayer.

Sigue negando mentalmente, aunque parezca mentira. Después de tanto tiempo, todos se preguntan cómo es posible que se acuerde hasta del más mínimo detalle. Y eso que no fue tan especial, dicen. No lo fue, pero sí. Nunca supo entenderlo pero no hizo falta. Los grandes finales no siempre acaban bien. Pero ella llora igual. Y antes de derramar la primera lágrima, tropieza con algo. O con alguien. Disculpa, ¿estás bien?, oye decir. Alza la cabeza y vislumbra los ojos más bonitos que ha visto en su vida. Grises. Ni blanco ni negro. Gris. Si, ha sido culpa mía, perdona. Se coloca el bolso y echa a andar. ¡Oye! Iba de camino a la nueva cafetería de la esquina. ¿Te apetece tomar un café? Se gira. No pierde nada, ¿no? Puede comprobar si el amor de su vida aparece, como dice las malas lenguas, cuando menos te lo esperas. Y de mientras, dará a su mente otra cosa en la cual pensar. Aunque sea por poco tiempo. Luego, volverá a negarlo todo.

Related posts