Sense of wonder

Es la frase que me inspira un domingo como el de hoy. Supongo que podría haberlo hecho mejor, como todo. Nunca sé cuál es la mejor forma de hacerlo, hasta ahora creía que el destino guiaba mis pasos pero, con el tiempo, me he dado cuenta de que quizá no sea del todo así. Es más como, camina y a ver qué pasa. Suéltalo y a ver qué pasa. Bésale y a ver qué pasa. Me siento frustrada porque, yo no creo en un dios, nunca lo he hecho, pero…

Por el 7

Hasta hace dos meses hubiera dicho que, por supuesto que me faltaba algo. Brillaba tanto su ausencia, era tan palpable el hueco negro denso y frío, que no me hacían falta convicciones ni empujes para agarrarme al clavo que había dejado de llamarme para gritar mi nombre.  Además, todo iba en contra: todo aquel que había jurado libertad eterna abandonaba sus creencias en son de la compañía, las palabras bonitas, las caricias, las pasiones. Incluso aquella que juraba y perjuraba que sus años mozos las pasaría bajo la tutela de…

Viernes

  Cuando el ambiente se aclara. Cuando comienzas a ver más sonrisas que lágrimas o amargura. Cuando el final de cada frase comienza por “feliz”. Cuando deja de importar si mañana hará bueno. Cuando los planes pasan por cenar a la luz de las velas, patinar, brindar, cantar, reír, comer, abrazar y besar. Los besos, que cambian.

Un día temprano

De esto que preparas la cafetera, miras por la ventana y llueve. Y ni con esas se te cambia el gesto. Suena The Future Looks Good y mientras te sirves el café, el tarareo sale solo. ¿Qué pasa? Nada. ¿O es que porque sea un día gris tienes que sentirte perezosa, abrumada, cansada y enfadada por obligación? Aquellos días ya pasaron. ¿Ves como te decía que se pasaría? Sé que a veces lo piensas, pero ahora, tu primera reacción es la de pestañear y pasar. Pestañear y pasar. Lo fácil…

Y si te dijera

Y si te dijera que de aquí a un tiempo dejará de importar. Y si te dijera que las paredes que ahora pintas verdes se resquebrajarán y tendrás que pintarlas negras. Y si te dijera que todo lo que ocurre es parte del problema, y que no seguirás si no lo combates. Y si te dijera que, por más que me digas que no puedes, un día te levantarás y acabarás con ella antes de que el reloj marquen las doce.

La amistad, pero la verdadera

¿Y lo difícil que es poner en primer lugar lo que verdaderamente importa en la vida? ¿Y lo rápido que se nos da vuelta la cabeza con situaciones, personas y momentos tan inverosímiles como innecesarias? ¿Y lo importante que es estar rodeado de aquellas personas con las que te irías a una isla desierta, sabiendo que con su compañía sobrevivirías, al menos, un día más?

No saber

Y ahora no sé. Y no saber es lo peor de mi ser. Yo no soy de tintes medios. Yo estoy hecha de muchos colores, pero colores fijos. Medias tintas ni nada, no me hice así. Me conformé con el azul oscuro, casi negro. Pero ya ves, soy más de claros. Qué quieres, ya sabes, me advertiste. Claro, pero no fue justo. Porque yo no te avisé. Soy un libro abierto, pensé que no hacía falta, pero mira, las palabras parece que no se las lleva el viento.

Espabila.

La fragilidad de la mente humana. Años para controlarla y en un solo momento se resquebraja. La vida, a veces, es puñetera. Lo tienes todo y quieres más. Qué insensatos. Qué egoístas. Cómo nos gusta el fuego. Y que no lo apaguen, mejor que no. Puestos a quemarnos, que sea del todo. Somos muchos, pero en realidad, o mejor dicho, en la realidad, no somos nadie. Muchos en contra de nada, y de todo a la vez.

Abrazos

Echando la vista atrás, aún podía percibir aquel olor a azufre que desprendía. Deja que su risa fluya al acordarse del anillo de humo que siempre les rodeaba. Una vez vio una película. Él le abrazaba tan fuerte a ella que parecían uno. Los abrazos. Qué tendrían que a veces se echaban más de menos que un beso en los labios.