Qué hacer en Oporto

Hoy hablaré de Oporto, la ciudad de los mosaicos y las cuestas, Patrimonio de la Humanidad. Ya conocía Lisboa y el Algarve, por lo que iba preparada para conocer otra ciudad portuguesa más. Nada más lejos de la realidad: no es una más, es LA ciudad portuguesa. Mi futuro refugio cuando sea económicamente solvente (quiero decir, cuando pueda empezar a comprar inmuebles), mi vía de escape, la única ciudad por la que volvería una y otra vez.

Porto
Calles Porto
Oporto
Cuesta Oporto

¿Qué es lo primero que hay que tener claro en Oporto?

  • Para empezar, debes saber que no puedes irte de la ciudad sin comer un buen bacalao, una sopa, una franceshina y una nata (parecido al pastel de crema que tenemos aquí). Siendo sincera, Pauli (mi compi de viaje) y yo pasamos de probar la franceshina cuando vimos que llevaba una salsa hecha con cerveza, leche, tomate, mantequilla, cayena, salsa Worcestershire y caldo de carne (y eso solo la salsa). Tenía pinta de ser una bomba calórica de las potentes y nuestros estómagos, a pesar de que sean vascos, han perdido la resistencia tras años fuera de nuestro lugar de origen. Decidimos abstenernos.
  • Como cualquier ciudad turística, encontrarás mil camareros que te vendan su restaurante como el mejor de la ciudad. Nosotras nos guiábamos por las cartas. Nunca lo hablamos pero creo que siempre optamos las más sencillas. Hubo una vez que nos dio por buscar “tortilla” en los menús y al final acabamos tan desesperadas que… cenamos un sándwich con patatas. Así shemos.
  • Hay que llevar efectivo. En pocos sitios aceptan tarjeta. Por ejemplo, no hay ningún taxi que tenga datafono. ¡Ah! Y ni se os ocurra sacar en ATM. Creímos que era el único cajero que no nos quitaría comisión, lo comprobamos y efectivamente, ningún mensaje al respecto. Es cuando llegué a España cuando vi que me la habían sustraído de golpe.
  • Un taxista nos dijo que volviéramos en la noche de San Juan, en el mes de junio. Nos comentó que Oporto se convierte entonces en un espectáculo, desde la playa hasta el propio centro.
  • Yo soy muy pro-freetour. Y parece que el resto de turistas españoles de aquel fin de semana también. Nuestro guía se llamaba Edgar, y aunque era su primer día, tenía mucho carisma e hizo muy amena la excursión de dos horas y media, donde nos enseñó desde la parte más antigua de la ciudad hasta lo que conocemos hoy como “ciudad europea”.
  • Hay cuestas. Muchas. No es recomendable viajar con personas mayores. Ni tampoco llevar tacón, ni siquiera cómodo. El primer día cometí el error de no cambiarme de calzado (botines de tacón) y… a la vuelta no volví con ellas. Las desgracié.

Desde el aeropuerto a la ciudad hay como unos 15 minutos / 15€. Es la opción más viable, ya que en metro se tarda 1 hora aproximadamente. A la vuelta, con tiempo, siempre puedes viajar en él, porque realmente es cómodo, pero si te pueden las ansias como a nosotras, no lo dudes.

Graffity Porto

Nuestro apartamento estaba situado en la Rua das Flores, una de las calles más animadas de la ciudad. Además, estaba cerca de todo: de la gran calle Aliados, del metro San Bento, de la plaça Liberdade, de la famosa estación de tren y a cinco minutos de la Riviera. El casero, Antonio, fue súper amable: nos dejó mapas, nos explicó qué hacer y qué no, nos dijo qué lugares no podíamos perdernos… La verdad es que, una de las cosas a destacar de este viaje ha sido la amabilidad y la educación de los porteños. No sé por qué pero es algo que realmente me ha impactado, facilita mucho el viaje y se agradece.

Parque Porto
Casas de colores

¿Qué hay que visitar en Oporto?

  • Sin duda, la Riviera. Es la zona portuaria de Oporto, donde está el paseo, los restaurantes a pie de rio y el mejor lugar para ver el atardecer más increíble del mundo. Si caminas un buen trecho, darás con las famosas casas coloridas que caracterizan la ciudad, para que puedas hacer otra foto más de las muchas que ya hay en Internet. Ojalá que cuando vayas siga el joven que tocaba la guitarra. La melodía que sonaba y el atardecer, un auténtico match.
La Riviera
La Riviera
  • La avenida de los Aliados. Es como la Gran Vía de cualquier ciudad pero en versión acortada. Se termina con el Ayuntamiento y con la Iglesia de la Trinidad.
  • La Rua Santa Catarina. La calle de las compras y del famoso Majestic Café. Famoso por el mármol y las columnas, porque si es por los precios, fue la razón principal por la cual no entramos (creo recordar que el café costaba 5€). Sin embargo, por esa calle encontrarás una cafetería que al principio no promete mucho pero luego descubres que ha sido probablemente la mejor decisión del día. Hablo de Café Delta, donde podrás degustar desde la famosa nata hasta las pastas de chocolate típicas también de Oporto, todo acompañado de un zumo natural del sabor que tú prefieras.
Rua Santa Catarina
Café Majestic
  • La Rua Das Flores. No es porque fuera nuestra calle y porque tuviéramos la mayor suerte de la historia escogiendo esa zona. La calle en sí es encantadora: si miras hacia arriba, verás grandes ventanales llenos de flores de todos los colores. Al mirar hacia los lados, encontrarás cafeterías monísimas y librerías antiguas.
Cafetería Rua Das Flores
Librería antigua Rua Das Flores
  • En mi caso, me gusta visitarlas como edificios arquitectónicos y por la historia que llevan detrás. Así que, no dejes de visitar la Torre de los Clérigos y las iglesias del Carmo, de la Misericordia y de San Nicolás.
Misericordia
  • La estación de San Bento. Hay que ver los “murales” hechos de mosaicos. Es un espectáculo azul que tus ojos agradecerán.

Saõ Bento
Una mujer vendiendo castañas
  • La librería Lello. Aquí haré un inciso: como sabrás, en esta librería es donde J.K Rowling se inspiró para la saga de Harry Potter. De hecho, como dato, las capas que llevan los estudiantes de la Universidad de Oporto en ocasiones especiales o cuando se gradúan, son las mismas que llevan los alumnos de Hogwarts. Volviendo a la librería, la entrada vale 4€ que descuentan si compras un libro. Dentro hace un calor asfixiante. Sólo hay una mini sección en español (aunque es cierto que el portugués se entiende mejor a través de la lectura que por el oído). PERO… es la librería más famosa de Oporto. Y las escaleras de caracol le dan un toque majestuoso que a mí me dejó un rato embobada, mirando hacia arriba y hacia abajo.
Universidad de Oporto
Tello
Fashion Style
Harry Potter
  • Si te apetece tomar una copa y salir a bailar, yo os recomiendo Villa Porto, por la música y la Rua de Galeria de Paris por los pubs y los cócteles.

Al otro lado de Oporto, cruzando el puente Luis I., llegarás a Vila Nova de Gaia, una ciudad con menos encanto que Oporto pero de visita obligada (al menos, cruza el puente). Ojo con él, es para transeúntes pero el metro también pasa por ahí. Mejor échate a los lados.

Foto desde el puente de Luis I

Una vez que llegues al otro lado, recomiendo encarecidamente que vayas al Hotel The Yeatman, cinco estrellas, para ver el atardecer o para que simplemente, te tomes un mojito con la mejor compañía y con un relax absoluto. Sirven pastas de canela y fruto secos con la bebida. Merece la pena.

Entrada Hotel Yeatman
Vistas desde el Hotel Yeatman
The Yeatman

¿Dónde hay que comer o tomar un café en Oporto?

Seguro que hay rincones que nos perdimos y restaurantes que podíamos haber evitado. Pero desde luego, os puedo garantizar que hemos comido estupendamente, y a muy buen precio. Por eso, si quieres ir a lo seguro sin perderte los típicos bocados de Oporto, ahí van un par de recomendaciones.

  • Restaurante O Manel. Para comer un buen pescado, tienes que ir a Matosinhos. Cogiendo la línea 500 de autobús llegas al centro de esta pequeña ciudad costera en menos de 20 minutos. Una vez allí, en la rua Orfeao de Matosinhos, encontrarás este aparente antro que no es tal. Con manteles blancos y unas piezas de bacalao rebozado buenísimos como aperitivo, la calidad del producto es de diez. Pauli llevaba días soñando con una merluza y no le defraudó. Mi dorada también estaba espectacular. No pudimos elegir mejor. A la vuelta, si no se os ha hecho tarde, no cojáis transporte público para volver a Oporto: caminad por la playa, lo haréis en paz y encima disfrutaréis de las mansiones que hay en la parte superior (se puede ver la casa de Sara Carbonero e Iker Casillas). ¡Ah! En Matosinhos hay un outlet de Bimba y Lola con muy buenas ofertas.

    O Manel
Bacalao rebozado
Matosinhos
Playa Matosinhos-Porto
Atardecer
  • Café Delta. Cómo ya he mencionado más arriba, aquí dan unos desayunos que te mueres. Si desayunas tostadas, madre mía, qué rebanadas de pan tan gigantescas sirven aquí.
Pastas
Desayuno en Café Delta

Delta Q. Amantes del café en capsulas, este es vuestro sitio. Latte, Machiatto, Americano, Expresso, todo en capsulas. Y con wifi gratis.

Delta Q
Delta Q
Barra Delta Q
  • Cantina: Fue el final colosal del viaje. Comer aquí el último día fue todo un placer. Más parecido a lo que estamos acostumbrados por nuestra dieta mediterránea, pero con un toque portugués muy guay. La mantequilla de plátano que sirven con el pan es espectacular. Paulis se quedó con el cous-cous, que le gustó un montón. Yo me pedí una crema de calabaza, que casi me trago hasta la cuchara; y el tartar de atún, buenísimo. De postre, Paula se tomó un sashimi de sandía (ojalá me gustara tanto la cocina como para aprender a hacerlo), y yo opté por Os Papos d’Anjo, unas delicias demasiado pequeñas para lo buenas que están, echas de yema de huevo y recubierto de un barquillo que recuerda a la Ostia Sagrada (es la comparación que nos hizo la camarera, jurado).
Entrada Cantina
Cantina
Crema de calabaza con naranja
Cous cous
Tartar de atún
Os Papos d’Anjo
Dorada
Baño Cantina

En definitiva, si quieres organizar un viaje en Semana Santa, apunta Oporto entre tus posibles destinos. ¡Gracias por leer!

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2 Thoughts to “Qué hacer en Oporto”

  1. Carmentxu

    Muy interesante la entrada de Oporto. Aunque estuve hace como 30 años me han dado ganas de volver… y veo que hambre no se pasa.
    Me alegro que lo hayáis pasado tan bien. A seguir viajando, que es el mejor plan que uno puede soñar.

  2. ALIgera

    Mil gracias por tu comentario Carmen!! No, nos hemos vuelto muy sibaritas con eso de comer…Tienes que volver, nos encantó!!

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